4 competencias críticas que necesita dominar en momentos difíciles

Actualizado: feb 5



Los regalos que nos da la vida muchas veces vienen envueltos de forma extraña; los momentos difíciles son precisamente ese tipo de regalo. Se pueden presentar en una situación personal como una enfermedad, la pérdida de un ser querido o una situación de crisis en un país. Tanto nuestras vidas, como los negocios, están llenos de estos momentos.


Toda organización pasa por muchos momentos difíciles, más de lo que los demás se imaginan. Lo que hace la diferencia es cómo los líderes manejan estos momentos y capitalizan sobre los mismos. En este artículo nos enfocaremos en el manejo de momentos difíciles en su rol como líder. La investigación a la que haré referencia cubrió a más de 40,000 personas en Latinoamérica (xQ™ - Coeficiente de Ejecución de FranklinCovey).


Como líder, su capacidad de superar estos momentos tiene repercusiones más allá de usted mismo: el tono emocional, las decisiones, las acciones y los aprendizajes que definirán el futuro del equipo.

En momentos difíciles, se hacen más necesarias que nunca 4 competencias críticas para superar efectivamente los desafíos.


Primera competencia: tomar acción (versus sentirse víctima).


En momentos de cambio o crisis, nuestra mente tiende a bloquearse, a magnificar la situación y sus consecuencias, y a limitar las opciones. La mayoría de las personas se sienten víctimas y sienten que no tienen control alguno sobre la situación; pierden mucha energía emocional en preocupaciones, ansiedad, estrés, enfermedad y conflictos internos (que surgen de forma natural por la presión de las circunstancias).


Esta es una oportunidad especial para los líderes de transformar la situación a través de tomar acción. Lo primero es asumir responsabilidad y tomar iniciativa. Saber que para cada situación existen múltiples posibles alternativas y que la forma cómo respondemos impactará gradualmente al futuro. Saber que inclusive en circunstancias en las que no podemos cambiar la realidad, nuestra actitud hará toda la diferencia.

El mundo no está estático y los desafíos son consistentes tanto en las organizaciones como la vida; “ni el éxito ni el fracaso son permanentes” (Roger Babson).


Cuando tome acción, asuma responsabilidad y tome iniciativa, su lenguaje será proactivo y su influencia será positiva. Enfocará la energía del equipo en las cosas que pueden hacer y no permitirá que se desperdicie en quejas, sentimientos de culpabilidad, preocupaciones o en aquello que está fuera de su influencia y que no aporta de forma positiva a la situación.


De acuerdo a nuestra investigación, 2 de cada 3 personas buscan culpar a otros cuando las cosas salen mal y no asumen responsabilidad (en todos los niveles de las organizaciones).


Cuando tome acción, no sólo encontrará el mejor camino para su organización, también enseñará a su equipo que las situaciones difíciles son parte de todo negocio y que, con el enfoque adecuado, representan una gran oportunidad. Pocas cosas desarrollan tanto la autoestima de un equipo, como superar juntos desafíos importantes.


Segunda competencia: trabajar con propósito (versus cumplir con tareas).


La diferencia entre un trabajo hecho para cumplir con tareas y un trabajo hecho con propósito, es abismal. Cuando trabajamos con propósito, las personas damos lo mejor de nosotros (física, mental, social, emocional y espiritualmente); trabajar con propósito inyecta energía a cada día y a cada proyecto y crea las bases para innovar y colaborar como un equipo integrado.


La diferencia es enorme entre un médico que trabaja para salvar vidas y uno que busca cumplir con su horario de citas; entre un maestro que busca liberar el talento y fortalecer la autoestima de sus estudiantes a uno que simplemente busca cumplir con la programación anual; entre un cocinero que busca regalarle una experiencia a sus comensales y uno que está intentando sacar los platos de comida lo más rápido posible; entre un empresario que está trabajando para construir un mundo mejor y uno que busca sacar la mayor cantidad de beneficio lo antes posible.


En nuestra investigación, sólo 3 de cada 5 personas sienten que su organización tiene un propósito claro y sólo 1 en 3 entiende las razones de la dirección estratégica. En momentos difíciles, necesita traer lo mejor de cada uno a la organización… incluyéndole a usted.


Trabajar con propósito y servir a los demás, lo sacará del mundo de preocupación y quejas, al mundo de contribución y trascendencia.


Tercera competencia: enfocarse en las prioridades (versus dejarse llevar por las presiones).