Tus hábitos son el resultado de lo que practicas diariamente



Los 7 Hábitos de las Personas Altamente Efectivas constituyen un set de prácticas fundamentales que nos permiten aumentar nuestra efectividad, lograr los resultados que anhelamos y obtener bienestar integral y una idea que se está utilizando mucho recientemente que es “El buen vivir”.

El Dr. Covey siempre nos comentó que no había descubierto nada nuevo, sin embargo lo novedoso y único fue integrar los hábitos en un sistema o modelo visual llamado el Continuo de Madurez que nos ayudaría a practicarlo y verlo como un todo interrelacionado. Jim Collins al referirse al Continuo de Madurez y equipararlo a los modelos tecnológicos. Lo llamaría el Sistema Operativo- el Windows- de la Efectividad humana.

El Continuo de Madurez asocia los hábitos a dos ideas fundamentales y los organiza alrededor de estas ideas y en una secuencia que aumenta la probabilidad de aplicarlos. Estas dos ideas fundamentales son:

  • El crecimiento en Madurez, del nivel más bajo (dependencia), pasando por el nivel de independencia, a un nivel de madurez más alto (interdependencia).


  • La conquista de dos Victoria claves, para la efectividad, las cuales son lograr nuestra Victoria Privada, o Victoria sobre nosotros mismos, conquistando nuestro autocontrol, autodominio y autorespeto y nuestra Victoria Pública conquistando nuestra capacidad para relacionarnos con otros de manera exitosa y efectiva.


A continuación, el Modelo del Continuo de Madurez donde pueden ver la conexión entre los Hábitos y el crecimiento en Madurez y su relación con las conquistas de nuestras dos victorias esenciales para ser efectivos.

Un breve resumen de cada uno de los hábitos, de su esencia y los principios en los que se fundamenta:

Hábito 1: Ser proactivo


El hábito de la responsabilidad personal. Nos ayuda a ejercitar los siguientes principios: El ser responsable, nuestra capacidad para elegir, nuestro ingenio e iniciativa y el rendir cuentas por nuestros actos y elecciones. Es el hábito donde nos convertimos en protagonistas de nuestras vidas y nos alejamos de nuestros patrones de víctima aprendida. Aquí nos hacemos cargo de nosotros mismos y surge con fuerza el yo puedo.

Hábito 2: Comenzar con el fin en la mente


El hábito de la visión personal. Es el hábito donde practicamos los principios de visión, propósito y compromiso. Es el hábito donde aprendemos a definir nuestras metas, nuestro propósito de vida, nuestra misión personal. Es donde a nivel organizacional le damos mucha importancia a clarificar muy bien para todos los equipos de trabajo cual es la misión de la empresa y la contribución que cada equipo puede hacer a esa misión y estrategia. Aquí constantemente hacemos referencia a nuestro norte, nuestras metas y objetivos.

Hábito 3: Poner primero lo primero


El hábito de la administración personal. Es el hábito donde aprendemos a practicar los principios de enfoque, integridad, disciplina y priorización. En este hábito practicamos el organizar nuestras actividades en el tiempo que tenemos disponible. Es el hábito donde priorizamos lo importante y desechamos aquello urgente que no contribuye con nuestros objetivos y metas. Requiere disciplina constante pues todos hoy estamos bombardeados por distractores que nos alejan de nuestro norte y prioridades.

Hábito 4: Pensar Ganar-Ganar


El hábito del beneficio mutuo. Es el hábito donde practicamos los principios de abundancia y justicia. Pensar Ganar-Ganar es el corazón de las relaciones efectivas. Si uno gana y otro pierde todos perdemos al final. El pensamiento de escasez, de que no hay suficiente nos lleva a relaciones ganar perder o perder ganar. Es por eso por lo que el principio de abundancia es tan fundamental.

Hábito 5: Buscar primero entender para luego ser entendido


Es el hábito de la comunicación empática. Es el hábito donde practicamos los principios del respeto, entendimiento mutuo, empatía y valentía. Entender, es reconocer que no lo sabemos todo y que requerimos estar abiertos a otras verdades que no hemos comprendido todavía. El beneficio mutuo descansa en el respeto mutuo, en el genuino deseo de entender otros puntos de vista.

Hábito 6: Sinergizar


Es el hábito de la cooperación creativa. Es el hábito donde practicamos los principios de creatividad, cooperación, diversidad y humildad. En este hábito integramos los hábitos 4 y 5 para producir una solución o resultado creativo mucho mejor del que habíamos encontrado individualmente.

Hábito 7: Afilar la sierra


Es el hábito de la renovación. Es el hábito donde practicamos el cuidarnos, el principio de la mejora continua y el de tener el balance en nuestra vida.

Como ven estos hábitos son sentido común, pero no necesariamente son práctica común. Podemos ver esto más claramente cuando imaginamos ser efectivos con hábitos totalmente opuestos.

Por ejemplo, ser víctima en vez de ser proactivo. Practicar la irresponsabilidad, la pasividad y reactividad. O no tener metas, propósito ni misión de mi vida ni de la organización donde trabajo. Imagínense hacer más cosas urgentes y menos cosas importantes primero, y tratar de lograr resultados, o tener solo relaciones ganar-perder o perder-ganar. Y si seguimos en esta línea podríamos decir que nunca escuchamos y solo queremos que nos escuchen a nosotros.


Lo que otros piensan no me importa ni me interesa. Cuando nos relacionamos con otros los minimizamos, los convertimos en cosas de poco valor. Algunos de los resultados y prácticas de este conjunto de hábitos nos llevarían a desequilibrios, falta de enfoque, injusticia, insensibilidad, faltas de respeto, conflictos, guerras, manipulación, falta de compromiso, etc.

¡Tratemos de tener una vida efectiva, con sensación de logro, feliz y la experiencia del buen vivir!


Dr. Stephen Covey







Para más información comuníquese con su Client Partner o a nuestras oficinas:

infogt@franklincovey.com.gt

T. 2361 4503 · 2219-2503

3 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo