Tus hábitos son el resultado de lo que practicas diariamente

Actualizado: mar 8



Los 7 Hábitos de las Personas Altamente Efectivas constituyen un set de prácticas fundamentales que nos permiten aumentar nuestra efectividad, lograr los resultados que anhelamos y obtener bienestar integral y una idea que se está utilizando mucho recientemente que es “El buen vivir”.


El Dr. Covey siempre nos comentó que no había descubierto nada nuevo, sin embargo lo novedoso y único fue integrar los hábitos en un sistema o modelo visual llamado el Continuo de Madurez que nos ayudaría a practicarlo y verlo como un todo interrelacionado. Jim Collins al referirse al Continuo de Madurez y equipararlo a los modelos tecnológicos -de interfaz de usuario amigable y de fácil manejo inventados por Mackintosh y luego Windows- lo llamaría el Sistema Operativo- el Windows- de la Efectividad humana.


El Continuo de Madurez asocia los hábitos a dos ideas fundamentales y los organiza alrededor de estas ideas y en una secuencia que aumenta la probabilidad de aplicarlos. Estas dos ideas fundamentales son:

  1. El crecimiento en Madurez, del nivel más bajo, o sea dependencia total, pasando por el nivel de independencia, a un nivel de madurez más alto o sea interdependencia.

  2. La conquista de dos Victoria claves, para la efectividad, las cuales son lograr nuestra Victoria Privada, o Victoria sobre nosotros mismos, conquistando nuestro autocontrol, autodominio y autorrespeto y nuestra Victoria Pública conquistando nuestra capacidad para relacionarnos con otros de manera exitosa y efectiva.

A continuación, el gráfico o Modelo del Continuo de Madurez donde pueden ver la conexión entre los Hábitos y el crecimiento en Madurez y su relación con las conquistas de nuestras dos victorias esenciales para ser efectivos.

Un breve resumen de cada uno de los hábitos, de su esencia y los principios en los que se fundamenta:


Hábito 1: SER PROACTIVO

El hábito de la Responsabilidad Personal


Nos ayuda a ejercitar los siguientes principios: El ser responsable, nuestra capacidad para elegir, nuestro ingenio e iniciativa y el rendir cuentas por nuestros actos y elecciones. Es el hábito donde nos convertimos en protagonistas de nuestras vidas y nos alejamos de nuestros patrones de víctima aprendida. Aquí nos hacemos cargo de nosotros mismo y surge con fuerza el yo puedo.


Hábito 2: COMENZAR CON EL FIN EN LA MENTE

El hábito de la visión personal


Es el hábito donde practicamos los principios de visión, propósito y compromiso. Es el hábito donde aprendemos a definir nuestras metas, nuestro propósito de vida, nuestra misión personal. Es donde a nivel organizacional le damos mucha importancia a clarificar muy bien para todos los equipos de trabajo cual es la misión de la empresa y la contribución que cada equipo puede hacer a esa misión y estrategia. Aquí constantemente hacemos referencia a nuestro norte, nuestras metas y objetivos.


Hábito 3: PONER PRIMERO LO PRIMERO

El hábito de la administración personal


Es el hábito donde aprendemos a practicar los principios de enfoque, integridad, disciplina y priorización. En este hábito practicamos el organizar nuestras actividades en el tiempo que tenemos disponible. Es el hábito donde priorizamos lo importante y desechamos aquello urgente que no contribuye con nuestros objetivos y metas. Requiere disciplina constante pues todos hoy estamos bombardeados por distractores que nos alejan de nuestro norte y prioridades.


Hábito 4: PENSAR GANAR- GANAR

El hábito del beneficio mutuo


Es el hábito donde practicamos los principios de abundancia y justicia. Pensar Ganar-Ganar es el corazón de las relaciones efectivas. Si uno gana y otro pierde todos perdemos al final. El pensamiento de escasez, de que no hay suficiente nos lleva a relaciones ganar perder o perder ganar. Es por eso por lo que el principio de abundancia es tan fundamental.


Hábito 5: